Urólogo en Monterrey | Dr. Juan Acuña

Cómo mantener sanas tus partes privadas

Hábitos saludables

“Todos los problemas de salud tienen efecto sobre tu pene” dice Steven Lamm (médico), profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York y autor del libro The Hardness Factor: “How to Achieve Your Best Health and Sexual Fitness at Any Age.”

Un hombre de 50 años que se mantiene saludable puede desempeñarse sexualmente igual que un joven de 30 años que fuma y bebe alcohol.

Mientras que un buen flujo sanguíneo es esencial para tener buenas erecciones, otros factores físicos y mentales juegan un rol en la funcionalidad del pene.

Si tienes problemas de estrés en el trabajo, pobres relaciones, sufres de depresión, eres adicto al alcohol o a las drogas, o incluso si tienes sobrepeso, puede que ese milagroso aparato que tienes entre tus piernas no trabaje tan bien como debería.

Afortunadamente para ti, hay algunas cosas que puedes hacer para mantener tu miembro de forma adecuada para que puedas tener buen sexo incluso cuando tengas 80 años (tal vez más).

¡Házle a tus partes privadas un favor!

Elimina la pansa

Come sanamente y haz ejercicio de forma regular para obtener tu peso ideal y eliminar la grasa en la barriga.

La grasa abdominal bloquea la testosterona a la que tu cuerpo debería tener acceso, lo que afecta tu desempeño sexual.

Una pansa gorda es un mal indicio de tu salud en general, incluyendo tu salud sexual. Tu pene es un barómetro para tu corazón y tu salud arterial que puede advertirte sobre algún problema latente. Esto sucede porque una arteria del pene es un poco más delgada que una arteria coronaria.

Si empiezas a tener arterioesclerosis, regularmente vas a notarlo porque afectará primero tus erecciones.

Deja de fumar

“Fumar aprieta tus vasos sanguíneos y los previene de ser reactivos” dice Lamm. La nicotina restringe el flujo sanguíneo en el pene y debilita las erecciones. Contribuye a que las plaquetas se acumulen en las arterias, duplicando las posibilidades de los fumadores de experimentar disfunción eréctil.

Camina todos los días

Cuando haces ejercicio, incrementa el flujo sanguíneo, la sangre trafica a través de las células endoteliales y las estimula para producir más óxido nítrico, un químico involucrado en la producción de erecciones.

“Mientras más sano sea un hombre, más óxido nítrico produce, y más fuerte la erección es” dice Lamm. También se ha mostrado que el ejecicio es efectivo como medicamento para reducir síntomas de depresión, otro factor que afecta el desempeño del pene.

Revísate los testículos

El cáncer testícular ataca a cerca de 8,000 hombres por año en Estados Unidos. La mayoría de estos hombres son de entre 15 a 40 años. Cuando se detecta lo suficientemente temprano, el cáncer testicular puede ser curado en más del 95% de los casos. Si no se detecta, puede esparcirse a otras partes del cuerpo, como los pulmones y el cerebro.

Chécate los testículos una vez al mes de la siguiente manera.

Paso 1: Toma un baño caliente. El agua tibia relaja los músculos que sostienen los testículos en el escroto, permitiendo que sea más fácil para ti examinarlos.

Paso 2: Toma los dos testículos, uno con cada mano. Siéntelos al mismo tiempo. Puede que no sean idénticos, pero no debería haber ninguna diferencia dramática.

Paso 3: Gentilmente examina cada testículo de forma individual con ambas manos. Pon los dedos índice y medios debajo del testículo y el pulgar arriba de él. Rueda el testículo entre tus dedos por unos 30 segundos presionando levemente. Busca bordos o granos. Cada testículo debería de sentirse liso como un huevo cocido. Si piensas que has sentido algo, no te asustes. Muchos hombres confunden el epidídimo, un tubo suave colocado detrás de cada testículo, con un grano o borde. Si no estas seguro o si sientes otros granos o bordes, consulta a tu doctor.

Duerme más temprano

La testosterona tiene su pico máximo de actividad en la mañana. Los patrones irregulares de sueño, o tener menos de 7 horas de sueño, puede afectar la calidad del sueño y también salud sexual.

Un horario de sueño muy pobre está también asociado con muchos problemas de salud que contribuyen a problemas sexuales incluyendo alta presión sanguínea, apnea de sueño, y diabetes.

Come más pescado

Los ácidos fáticos DHA y EPA del omega-3 son buenos para la salud del corazón y del pene. Pero las toxinas como el PCB y las dioxinas en algunos pescados pueden golpearte debajo de tu cinturón reduciendo tu cuenta de espermas y disminuyendo tu testosterona.

Trata de evitar la cova, el robálo y el salmón cultivado. Las toxinas se desarrollan más en este tipo de pescado.

Come suplementos

Si no estás tomando dos o tres porciones de pescado a la semana, toma dos dosis de omega-3 diarias, dando un total de 300 miligramos de DHA y 400 miligramos de EPA.

Considera también tomar antioxidantes. Protegen el endotelio de daños y facilitan el uso del óxido nítrico.

Toma alcohol de forma moderada

Una copa puede mejorar tu líbido (energía sexual), pero la botella completa puede estropear los circuitos del cerebro de tu pene y eliminar cualquier posibilidad de tener una erección.

Estudios clínicos han demostrado que el alcohol actua como un depresivo en el cerebro, disminuyendo la ansiedad y las inhibiciones de sexo, pero en cantidades grandes pueden tener el efecto opuesto.

En un estudio, hombres con concentración de alcohol en la sangre de .06 y .09 tienen problemas para eyacular masturbándose.

Otro estudio midió el crecimiento de la erección en el pene en respuesta a estimulación erótica. En los hombres que habian tomado tres o más bebidas mezcladas después de dos horas no pudieron tener erección.

Con el tiempo, el uso crónico de alcohol puede causar cambios químicos en las hormonas y en el cerebro que afectan el funcionamiento sexual.

Relájate

En hombres, especialmente, el estrés puede afectar las erecciones. Cuando un hombre se estreza, el sistema nervioso provee al cuerpo con hormonas de estrés como la adrenalina. La adrenalina hace que el corazón lata más rápido y los vasos sanguíneos se constriñen para que la sangre se vaya a los lugares que el cuerpo necesita para lidiar con la crisis (tus músculos, no tu pene).

Y no necesita ser un estrés urgente para causar estos problemas. Estrés crónico de bajo nivel, como un jefe difícil, objetivos amenazantes, o miedo a la ruina financiera pueden interferir con las erecciones y el impulso sexual. Afortunadamente, el ejercicio, un buen horario de sueño, y una dieta saludable pueden ayudarte para disminuir la respuesta al estrés.

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